Introducción
En el ámbito de la educación superior el uso de las tecnologías se ha convertido en uno de los requerimientos básicos para el desarrollo de los procesos de enseñanza aprendizaje ya que el rápido avance tecnológico nos lleva a vernos inmersos en este vertiginoso cambio.
Sobre los usos de las TIC en los centros educativos y en las
aulas
Debido a la inmersión de las tecnologías en la educación surge el reto de conocer, entender e implementar la forma adecuada en que éstos medios tecnológicos (computadoras personales, video proyectores, plataformas en línea, la web; entre otros) nos llevan a dar soporte a las actividades de enseñanza-aprendizaje que buscan el desarrollo de capacidades y habilidades en los alumnos de educación superior. De tal manera que los medios deben ser utilizados como un canal para instruir más que solamente para informar, nuestros alumnos están acostumbrados a utilizar la información y no a interpretarla por eso debe ponerse sumo cuidado en la elaboración de los modelos pedagógicos que se basan completamente en las tecnologías o hacen uso parcial de ellas, porque un gran número de alumnos sigue apostando por la enseñanza tradicional, donde el factor dominante es la exposición oral del docente. Es decir el curriculum debe adecuarse a que los alumnos tengan opción de cambiar sus esquemas de aprendizaje. Por lo tanto si hacemos uso de las TIC’s sin un sentido bien definido podemos seguir cayendo en el error de generar estudiantes que sean seres mecánicos que solo se sirvan de la información que encuentran en la red sin ni siquiera desarrollar capacidades de razonamiento, análisis, critica, síntesis, etc; utilizando estos medios simplemente como facilitadores de información.
Debido a la inmersión de las tecnologías en la educación surge el reto de conocer, entender e implementar la forma adecuada en que éstos medios tecnológicos (computadoras personales, video proyectores, plataformas en línea, la web; entre otros) nos llevan a dar soporte a las actividades de enseñanza-aprendizaje que buscan el desarrollo de capacidades y habilidades en los alumnos de educación superior. De tal manera que los medios deben ser utilizados como un canal para instruir más que solamente para informar, nuestros alumnos están acostumbrados a utilizar la información y no a interpretarla por eso debe ponerse sumo cuidado en la elaboración de los modelos pedagógicos que se basan completamente en las tecnologías o hacen uso parcial de ellas, porque un gran número de alumnos sigue apostando por la enseñanza tradicional, donde el factor dominante es la exposición oral del docente. Es decir el curriculum debe adecuarse a que los alumnos tengan opción de cambiar sus esquemas de aprendizaje. Por lo tanto si hacemos uso de las TIC’s sin un sentido bien definido podemos seguir cayendo en el error de generar estudiantes que sean seres mecánicos que solo se sirvan de la información que encuentran en la red sin ni siquiera desarrollar capacidades de razonamiento, análisis, critica, síntesis, etc; utilizando estos medios simplemente como facilitadores de información.
Resulta evidente que las TIC tienen un protagonismo en nuestra sociedad. La educación debe ajustarse y dar respuestas a las necesidades de cambio de la sociedad. La formación en los contextos formales no puede desligarse del uso de las TICs, que cada vez son más posibles para el alumnado.
Hoy dia maestros solicitan y quieren contar con recursos
informáticos y con Internet para su docencia, dando respuesta a los retos que
les plantean estos nuevos canales de información. Sin embargo, la incorporación
de las TIC a la enseñanza no sólo supone la dotación de ordenadores e
infraestructuras de acceso a Internet, sino que su objetivo fundamental es:
integrar las TIC en los procesos de enseñanza-aprendizaje, en la gestión de los
centros y en las relaciones de participación de la comunidad educativa, para
mejorar la calidad.
En el ámbito educativo el uso de las TIC no se debe limitar a transmitir sólo conocimientos, aunque estos sean necesarios; además, debe procurar capacitar en determinadas destrezas la necesidad de formar en una actitud sanamente crítica ante las TIC. Con esto, queremos decir saber distinguir en qué nos ayudan y en qué nos limitan, para poder actuar en consecuencia. Este proceso debe estar presente y darse de manera integrada en la familia, en la escuela y en la sociedad.
Desde la escuela se debe plantear la utilización del ordenador como recurso para favorecer:
La estimulación de la creatividad.
La experimentación y manipulación.
Respetar el ritmo de aprendizaje de los alumnos.
El trabajo en grupo favoreciendo la socialización.
La curiosidad y espíritu de investigación.
Los profesores tienen la posibilidad de generar contenidos
educativos en línea con los intereses o las particularidades de cada alumno,
pudiendo adaptarse a grupos reducidos o incluso a un estudiante individual.
Además, el docente ha de adquirir un nuevo rol y nuevos conocimientos, desde
conocer adecuadamente la red y sus posibilidades hasta como utilizarla en el
aula y enseñar a sus alumnos sus beneficios y desventajas.
La mayoría de docentes valora positivamente la integración de las
nuevas tecnologías en la educación pero siempre que estas se vean reforzadas por un cambio
metodológico y por una adecuada formación del profesorado. Esta es una de las
principales conclusiones recogidas en el ‘II
Estudio sobre el uso de la tecnología en el aula
Si queremos que nuestra sociedad no solo sea de la
información, sino también del conocimiento, será necesario trabajar desde un
enfoque pedagógico para realizar un uso adecuado de las TIC, a través del cual
la creación de comunidades de aprendizaje virtuales y el tratamiento de la
información, la generación de nuevas estrategias de comunicación y de
aprendizaje sean imprescindibles.
Para llevar a cabo estas acciones se necesita un profesorado
formado en este ámbito, que involucre a las TIC en la enseñanza de su alumnado
y los oriente en un uso adecuado de ellas.